Opinión "Estamos matando al niño", de Paulino
Castells, Doctor en Medicina y Psiquiatra.
juguetes en el escaparate AEFJ edita "El juego y el juguete en la Educación Infantil".
Entrevista Javier Urra, Defensor del Menor de la
Comunidad de Madrid.
LOS BENEFICIOS
DEL JUEGO EN LA
EDUCACIÓN
María Antonia Álvarez-Monteserín, Vicepresidenta
del Colegio Oficial de
Psicólogos de Madrid, explica la importancia
de las relaciones interpersonales
en la actividad lúdica y la
multitud de aspectos del desarrollo
que potencian
los juegos motores,
los juegos de ficción y los juegos de reglas.
El conocimiento profundo de los
siete primeros años, fase decisiva
del desarrollo, es el pilar sobre el
que se basa el plan de estudio de la
pedagogía Waldorf, orientada hacia la
formación global y feliz del niño.
Esta pedagogía, basada en el juego en las aulas, propone una metodología
que emana de la libertad, de la iniciativa
y de la creatividad del educador.
Tiene su fundamento en la investigación
cotidiana y en la comprensión
del niño en evolución: desde el desarrollo
físico, a sus facultades psíquicas
y su individualidad.
JUGUETES PARA
LA INTEGRACIÓN
La Fundación Crecer Jugando, con motivo
de las actividades que se vienen
desarrollando a nivel nacional con
motivo del Día del Niño, ha hecho entrega
a ANDE de un lote de más de 1.000 juguetes.
Ana García Obregón, como madrina del
acto, fue la encargada de recibir los juguetes,
que serán destinados a niños con discapacidad
intelectual.
Editorial
Opinión
A MITAD DE CURSO
Los meses van pasando y nos hemos
colocado a mitad de curso. Los profesores
ya conocen con detalle los
requerimientos y características de sus
alumnos. No obstante, es posible que aún
muchos no hayan podido llevar a la práctica
todas las metodologías y objetivos pedagógicos
que se habían marcado y que todavía muchos
escolares se estén preguntando: ¿Jugaremos en
este curso? ¿Podremos aprender jugando y no
sólo leer libros y rellenar cuadernos?
Los profesores poseen más experiencias,
elementos y tiempo que otras personas para
organizar actividades lúdicas interesantes,
entretenidas y divertidas. Además, tienen la
oportunidad de enriquecer el proceso enseñanzaaprendizaje
con juegos y juguetes adecuados a
la edad de sus alumnos, a sus intereses y a cada
objetivo curricular que se propongan cumplir
en sus programaciones de aula.
Todo lo que un niño debe y puede aprender,
lo asimilará mejor jugando y lo acomodará más
intensamente manipulando y experimentando con
juegos adecuados, tal como recoge la Ley General
de Ordenación del Sistema Educativo (LOGSE).
Antes de que los niños comiencen su
andadura por las exigencias adultas, debemos
darles oportunidades y materiales para que
se diviertan con actividades lúdicas, pues es por
medio de éstas, de la imaginación y de la
fantasía como el niño cubre las necesidades de
su desarrollo.
Jugar en las aulas durante los primeros años
es, cada vez más, una necesidad obligada para
satisfacer las necesidades físicas, mentales y
sentimentales de niños y niñas.
Jugar en las aulas permite enseñar y
aprender un amplio abanico de conocimientos
actitudes. Conseguirlo dentro de una atmósfera
de libertad ordenada está en manos de los
docentes y de su trabajo diario, quienes, de
manera feliz y consciente, fomentan la
autoconfianza entre sus alumnos.
En los más pequeños, el juego alienta a
construir un espacio dentro de la sociedad que
les rodea, a elaborar sus propias ideas y a
explorar y saciar su curiosidad en distintas
parcelas de la vida. La oportunidad que los niños
tienen de descubrir el mundo a través del juego da origen al desarrollo natural del lenguaje
de la comunicación y, así, adoptando un
carácter sumamente educativo, beneficia de
manera inestimable su desarrollo.
Paulino Castells
Doctor en Medicina, Psiquiatra infantil y juvenil
Entre todos, cada uno a su manera, los unos con mayor y los otros
con menor sutileza, estamos matando al niño. Y no lo matamos precisamente
en el digno sentido del rito de paso de la pubertad, que
practicaban y aún practican los pueblos naturales - antes llamados
primitivos -, con aquello de “matar al niño”, que ya está dejando de ser infante
para pasar a puber, para que “nazca el adulto”, y así convertirse en
guerrero o en esposa y ser aceptado por la colectividad. Lo matamos a secas.
Le quitamos bruscamente la infancia, sin darle nada a cambio.
Tenemos prisa, casi urgencia, para que el menor pase como una ráfaga
por su niñez -¡antaño llamada “edad de oro”, fíjese usted!- , como si fuera
un soplo del que luego ni se acuerde, sin vivencias, vacío. Le dejamos lo
mínimo imprescindible: que se ensucie en el parque infantil y se deje cambiar
las caquitas en la guardería. ¡Fuera pañales y al cole! (eso sí: bien cargado
de libros para que no se aburra).
A la que podemos - y siempre procuramos que sea lo antes posible -, le
vestimos de hombrecito o de mujercita y lo metemos de lleno en el mundo
de los adultos. De tal manera que a base de codearse con nosotros, compartir
nuestras aficiones de adultos y participar sin ningún recato - por
nuestra parte- en conversaciones íntimas, no importa que se trate de escabrosos
asuntos de alcoba o de dudosos intríngulis laborales (“en casa no
tenemos secretos con los hijos, doctor”), pronto le ponemos al día de todas
las miserias que realizamos los mayores, de nuestra bajeza moral y mezquindad
de pensamientos.
Animándole, luego, a que siga nuestro ejemplo y nos secunde en el
mantenimiento de la sociedad que hemos creado para él/ella (insistiendo
en eso de que: “se lo hemos creado para él/ella”). También le decimos bien
claro que si no se aparta de las normas y no se sale por peteneras, ¡hasta le
dejaremos tiempo para jugar!; eso sí, siempre y cuando sea con los juegosjuguetes que previamente le hemos escogido y limitándose al horario que
para él/ella hemos establecido (“no sea caso que acabe perdiendo el tiempo
jugando”).
Hasta ahora, como hemos querido representar una aparente honestidad
ante nuestros vástagos y pupilos - para que no nos vieran como auténticos
verdugos de su infancia, sino más bien como respetables padres y amantísimos
educadores -, hemos querido lavar nuestra imagen. Así, con nuestro
afán de sacudirnos las pulgas de encima, hemos decidido que lo mejor era
buscar un chivo expiatorio, una cabeza de turco a quien culpabilizar de los
males que acechan a nuestros retoños. ¡Y quién mejor que la vilipendiada
televisión, atacada cada día por la mediocridad o podredumbre de sus programas!
Aunque voces a su favor también se hacen oír, con poderosas y
convincentes razones; no obstante, nadie duda que parte de culpa tiene el
medio televisivo en la matanza de inocentes... pero no tanta como hemos
querido hacer creer a la gente a menudo y a nuestras propias doloridas conciencias.
Pero, incluso, quien defienda la bonanza de la televisión en el desarrollo
del niño, estará de acuerdo en que la atractiva pantalla quita tiempo
para hacer otras cosas importantes, entre ellas, jugar.
En resumidas cuentas, en esta amalgama de uniformidad en que nos
empeñamos en meter con calzador a los niños, de forzar la igualdad entre
hijos y padres borrando fronteras entre las generaciones, despreciando las
actividades lúdicas espontáneas, empecinados en programar esclavizando
tiempo de ocio, con este afán de suprimir los brotes de creatividad y genialidad
de los hijos y alumnos... estamos matando al niño. Quizá no nos
demos cuenta; pero, ahora, con urgencia, es momento de reflexionar y buscar
soluciones a esta impune masacre. No nos autodisculpemos con aquello
de que “entre todos lo mataron y el solito se murió”.
Mª. Antonia Álvarez-Monteserín
Vicepresidenta de Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid
La educación de los niños es una tarea
apasionante y cotidiana. Muchos
son los elementos que debemos tener
en cuenta en su educación. Uno
de ellos y quizás uno de los más importante
es el juego , ya que les permite realizar numerosas
actividades que facilitan las relaciones
interpersonales. El juego es una actividad
fundamental, a través de él y de forma
lúdica, el niño conoce e incorpora las costumbres
del mundo que le rodea y aprende a
relacionarse con los otros niños. Estimular
la capacidad de jugar del niño contribuye a
su desarrollo.
Cuando observamos la actividad de un
niño, vemos que el juego ocupa la mayor
parte de su tiempo. Con el juego , el niño
disfruta y se va adentrando en el conocimiento
del mundo que le rodea, se inicia
en el aprendizaje y adquiere nuevas habilidades.
En todas las edades, el juguete es el
principal instrumento que utiliza el niño para
desarrollar su juego , desde las tempranas
manipulaciones de objetos en la cuna, pasando
por los juegos de ficción hasta los
juegos de reglas, los juguetes apropiados a
cada edad favorecen la actividad del juego .
Los adultos tenemos que tener en cuenta
que cuando un niño se interesa por un juguete ,
frecuentemente lo que realmente le
interesa es el conjunto de situaciones que
rodea a ese juguete y las personas que están
jugando con él, por eso es tan importante
para el niño el juego compartido. Actualmente,
no es difícil ver a algunos niños que
poseen numerosos juguetes, pero están aburridos
por que no tienen con quien jugar.
A la hora de elegir el juguete más apropiado
para el niño tenemos que tener en
cuenta los tipos de juego que el niño prefiere
según su edad ya que el juego incluye,
como hemos dicho anteriormente, una gran
variedad de actividades. Según las actividades
que puede potenciar, podemos agrupar
los juegos en tres grandes bloques:
juegos motores: Muchos de los juguetes
que apoyan este juego en los primeros meses
son aquellos que sirven para estimular el desarrollo
sensorial del bebé y favorecer la aparición
de elementos rudimentarios de comunicación
gestual con los que nos expresa
emociones o estados de bienestar.
En los primeros años de vida del niño es
interesante proporcionarle aquellos juguetes
que favorezcan el desarrollo de su motricidad
(van a aprender a caminar, coger cosas,
correr etc.); el desarrollo de sus percepciones
(van a aprender a diferenciar el
tamaño de objetos, las formas, texturas
etc.); el desarrollo del lenguaje así como ir
aprendiendo como se llaman las cosas, las
personas, etc. juegos de ficción: El niño, imitando
mediante el juego la conducta cotidiana de
los adultos, fantasea y crea nuevas formas
de comportamiento. Muchos son los juguetes
que pueden acompañar al niño en el juego de ficción, a través del cual, representa
personajes “como si” estuvieran presentes.
En la mayoría de las ocasiones, el niño
vive lo que sus personajes viven, habla de
las cosas que ellos hablan; así va incorporando
nuevas palabras y estructuras verbales
y se va acostumbrando en la comunicación
de sus intereses o preocupaciones. Al
niño también le gusta utilizar la indumentaria
y los objetos más significativos en la actividad
de los personajes que representa.
Los juegos de reglas: Los muy pequeños
no tienen capacidad para conocer ni respetar
las reglas de determinados juegos, para
ello es necesario haber alcanzado cierta madurez
intelectual.
Muchos son los juegos y juguetes que
tienen como objetivo el entretenimiento del
niño pero que sirven para aprender a respetar
las reglas del juego o a establecer las
propias reglas.
Es importante que juguemos con ellos
cuando nos lo pidan para divertirnos y además
para tener la oportunidad de enseñarles
a desarrollar sus capacidades de cooperación,
el respeto a las personas y el control
de sus emociones.
A partir del momento en que los niños
saben ya respetar las reglas, comienza el juego cooperativo que les permite entrenarse
en el respeto mutuo. El juego es también
un desahogo y una válvula de escape que
hay que permitir.
Podemos estar seguros de que si el juguete es el apropiado para el niño, va a
contribuir al desarrollo de sus habilidades
psicomotrices, emocionales, mentales, sociales,
etc. Pero, también sabemos que sólo
podemos elegir bien sus juguetes si antes
hemos tenido tiempo suficiente de jugar con
ellos y conocer sus gustos y peculiaridades.
Investigación
Los niños cuando juegan, imitan escenas de la vida cotidiana.
La manera de aprender de los niños es a través de
la imitación: andar, hablar, pensar, su relación con los
otros seres humanos, su relación con el entorno, etc. Todo
depende de lo que hacemos y, especialmente, de cómo
lo hacemos los adultos que les rodeamos.
El hecho de que el niño aprenda a través de la imitación
tiene como consecuencia que el adulto debe comportarse
de un modo digno de imitar. Se podría tomar incluso
tanta conciencia de ello que, con el tiempo, el adulto
fuera capaz de guiar al niño a través de la imitación en
lugar de explicaciones y de prohibiciones. Este cambio de
actitudes sería muy aconsejable, ya que las acciones que
imitan los niños están dirigidas al razonamiento del niño
y éste se desarrolla paulatinamente.
Los adultos quieren adoctrinar conforme a su conciencia
más desarrollada y, por ello, les resulta mucho más fácil
explicar los conceptos, pues actuar dando ejemplo les
exige autodisciplina.
La asistencia de los niños a las escuelas de educación
infantil se ha convertido, hoy más que nunca, en una necesidad
indispensable para todas las familias.
Espectadores o protagonistas
Introducir todos los días el juego en
las aulas para que los alumnos
aprendan conceptos nuevos y
afiancen los conocidos, les permite
dejar de ser meros espectadores
pasivos, sometidos a las impresiones
que el mundo externo va dejando en
él. Jugando, el niño se transforma en
sujeto agente de su propia existencia,
disponiendo con el juego de un
poderoso instrumento para la
modificación de algunas de estas
impresiones.
Basar el proceso de enseñanzaaprendizaje
en el juego es conseguir
“una orientación del propio individuo
hacia su comportamiento y una
preponderancia de los medios sobre los
fines de la conducta; en definitiva, un
predominio de la asimilación sobre la
acomodación”, como señalaba Piaget.
Es decir, se trata de la asimilación de
las estructuras cognitivas a través del juego , sobre la acomodación de
comportamientos que modifican esta
realidad a través de la imitación.
En este continuo aprender de los
niños, rodearles de materiales y
juguetes servirá para estimular y
facilitar un juego creativo e
imaginativo. Con ello, alimentamos el
deseo de los niños de actuar y
fortalecerse para que, a diario, las
experiencias vividas les sirvan de
motor en el colegio y en la vida
futura.
Por todos estos motivos, cada vez
es más normal encontrarse con
profesores que introducen el juego en
sus clases, porque saben las
consecuencias que ello tiene en un
niño que no juega, si se compara con
el que aprende jugando.
Como ya explicaba Garvey “las
conversaciones de los niños cuando
juegan entre sí, tienen una riqueza
lingüística y una complejidad que no
alcanzan cuando la conversación se
establece con un adulto o en su
presencia”. Pero no sólo se refleja en
el desarrollo del lenguaje. En cuanto
al desenvolvimiento en el medio y la
facilidad para resolver problemas con
éxito, los niños que juegan con
juguetes resuelven más a menudo la
tarea y son los que persisten en la
búsqueda de las soluciones correctas.
juguetes EN EL ESCAPARATE
Los Aros de Oro, galardón que concede anualmente la Feria Internacional
del juguete de Valencia (FEJU), distingue aquellos
juguetes que, cumpliendo las normativas de seguridad, presentan
unos parámetros de alta calidad y aportan significativos valores
lúdicos. En esta 35ª edición, una treintena de fabricantes
han presentado un total de 150 juguetes.
El proceso de valoración se inicia con las pruebas de los juguetes
enviados a la red de ludotecas y al laboratorio del Instituto
Tecnológico del juguete (AIJU). Los criterios de selección
incluyen los aspectos innovadores de las propuestas de juego , el
atractivo del juguete para los niños, su manejabilidad, durabilidad
y los aspectos pedagógicos.
En estos estudios han participado 80 familias, 40 ludotecas y
un total de 1.125 niños y niñas con edades comprendidas entre
1 y 16 años de edad.
Los juguetes preseleccionados en este proceso se someten finalmente
a la decisión de un jurado compuesto por reconocidos
expertos en el mundo de la infancia y la investigación pedagógica.
La Asociación Española
de Fabricantes de
juguetes (AEFJ) ha editado,
en colaboración
con la Fundación Crecer
Jugando, la Asociación
para la Investigación de
la Industria del juguete (AIJU) y de la Feria Internacional
del juguete de Valencia (FEJU), “El juego y el juguete en la
Educación Infantil”, una
publicación que analiza
la importancia que tiene el uso del juego y el juguete en
el ámbito educativo.
Todos los expertos del mundo de la infancia coinciden
en la influencia que la actividad lúdica tiene para el
desarrollo equilibrado del niño. Sin embargo, en los últimos
tiempos, el juego se ve cada vez más condicionado
por factores como la escasez de tiempo libre, de espacios
y de compañeros para su desarrollo.
Frente a esta situación, crece una tendencia al apoyo
de los beneficios del uso del juguete en el ámbito de
la escuela. Este movimiento está impulsado por la Ley
de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE),
que potencia la búsqueda de nuevos recursos pedagógicos,
como complemento del libro de texto.
La Guía de juegos y juguetes
2000, publicada por la Asociación
para la Investigación de
la Industria del juguete (AIJU),
asesora e informa sobre la importancia
del juego y la correcta
elección del material lúdico
para los niños y las niñas.
La Guía tiene como objetivo
fundamental orientar a padres y
educadores, así como al consumidor
en general, en el ámbito del juguete .
Esta publicación, que con esta edición cumple 10 años
ofreciendo este servicio de orientación, es totalmente gratuita
y también puede consultarse a través de internet en
la dirección www.guiadeljuguete.com.
Hilo
directo
LAS PREGUNTAS SE PUEDEN DIRIGIR, POR ESCRITO,
A LA SEDE DE LA FUNDACIÓN CRECER JUGANDO (ZURBANO, 70. 28010 MADRID),
AL FAX 91 702 73 01-O AL E-MAIL skloppe@com-empresarial.com
Como madrina del acto, la actriz
y presentadora Ana García Obregón
se encargó de recibir los juguetes,
que serán destinados a
niños con discapacidad intelectual.
En nombre de ANDE, su
Presidente, Fernando Martín Vicente,
destacó que “pocas actividades
hay tan integradoras como
el juego , en las que la felicidad
nos iguala a todos y donde
lo importante es participar y disfrutar.
Estó -añadió- es todavía
más relevante en el caso de las
personas con discapacidad intelectual,
pues a través de actividades
como el juego , se facilita
la integración social de este colectivo”.
Con esta iniciativa, la Fundación
Crecer Jugando pretende
concienciar a la sociedad española
sobre la necesidad de inculcar
a los más pequeños, valores
como la solidaridad y la generosidad
con los niños menos
afortunados. “En una sociedad
en la que priman valores como la
competitividad, el consumismo y
el egocentrismo, enseñar a nuestros
niños a compartir una cosa
tan importante en su vida como
es un juguete es una forma de
educar. En este caso, se trata de
niños diferentes que deben estar
integrados en nuestra sociedad y,
en este marco, el juego es un
medio idóneo para lograr ese objetivo”,
señaló el portavoz de la
Fundación, Gerardo González.
Somos un grupo de profesoras que creemos
firmemente en el uso del juego y de
los juguetes en nuestra metodología, pero
la actualidad empuja a incluir ordenadores
en las aulas. Nuestra pregunta es
¿encontraremos un punto de encuentro
entre estas dos metodologías?
Profesoras de Educación Infantil.Madrid.
Los ordenadores en la enseñanza presentan,
como todo este tipo de instrumentos,
ventajas e inconvenientes. En cualquier caso,
depende del uso que se haga de ellos.
En la línea educativa, debéis pensar lo que
queréis enseñar a vuestros alumnos y conseguirlo
a través del ordenador puede ser
una posibilidad. Lo importante es no olvidar
la importancia de la interrelación con
los otros y el intercambio de experiencias.
Gracias a la oportunidad que nos da
vuestra revista, nos gustaría contaros
nuestras experiencias con el juego .
Nuestra labor diaria nos muestra lo importante
que es el juego como terapia
para que nuestros niños puedan superar
sus trastornos. Con la observación de su juego , tratamos de entender su mundo
interno. Así, también, podemos descubrir
los principales problemas porque,
jugando, los niños manifiestan sus estados
anímicos, miedos y ansiedades de
manera inconsciente. Esperamos que
nuestra carta pueda ayudar a todos los
que trabajamos con niños.
Gabinete de Psicología infantil.A Coruña
Es cierto que el momento del juego resulta
altamente significativo y revelador para los
profesionales. Sin duda, el juego en su faceta
terapéutica es imprescindible para
ayudar a los niños y a los adolescentes.
Desde la Fundación Crecer Jugando hemos
compartido, en más de una ocasión, que el juego no sólo presenta los problemas que
acucian al niño sino que también refleja el
tipo de personalidad de éstos. Desde esta
perspectiva el juego es tan importante como
el lenguaje, si no fuese a través del juego ,
¿cómo podrían expresar su mundo?
Entrevista
¿Piensa Vd. que el derecho al juego es un derecho ineludible del niño?
Categóricamente sí. El niño aprende
jugando. Es más, los mayores debemos
aprender jugando. El juego es de los
temas más serios de la infancia. Además,
como todos sabemos, ayuda de
manera importante al desarrollo cognitivo
del niño.
Desde la institución que preside
¿cómo se valora el juego y el juguete como herramientas para la educación
y el desarrollo?
Hacemos muchas campañas en este
sentido y he de decir que este esfuerzo
ha sido bien percibido por los fabricantes
de juguetes españoles que, precisamente
por eso, nos han concedido
un premio, el premio Pajarita que fui a
recoger a Alicante.
¿Cree que los juegos que permiten
la participación en grupo favorecen
la integración de menores de distintas
culturas?
Efectivamente, ese tipo de juegos favorecen
la integración y hay que propiciarlos.
Diría más, esos juegos son
auténticos iconos, son juegos internacionales
que permiten conocer otras
culturas. Se puede decir que son juegos
interraciales ya que cualquier niño,
sea de la raza que sea y sea de la
nacionalidad que sea, es capaz de jugar
con otro niño a ese tipo de juegos.
¿Piensa que el juego y los juguetes
facilitan una infancia feliz?
Pienso que una infancia feliz la facilita
sobre todo el buen ambiente familiar,
la salud del niño y de sus padres, el
amor, la seguridad... El niño necesita
de todo esto más que de los juguetes.
Además, cuenta con su imaginación y,
por lo tanto, no necesita muchos juguetes.
Ahora bien, el juguete es una
herramienta más.
¿En la existencia de ese entorno familiar,
qué importancia tiene el
tiempo de juego que los padres comparten
con los hijos?
Como decía, la base de la tristeza y del
sufrimiento en silencio de muchos niños
está en la carencia de un ambiente familiar
adecuado, y, sin embargo, otros
son muy felices porque tienen una vivencia
muy positiva de los demás.
En cuanto a su papel en el ambiente
familiar, pienso que el tiempo de juego y los juguetes son elementos claves
porque logran reunir a la familia alrededor
de ellos. Un ejemplo claro es el
de los juegos de mesa, tanto los niños,
como los ancianos, como los miembros
de edad intermedia, pueden participar
juntos, son intergeneracionales. La
única condición es respetar las reglas
y, además, estos juegos ofrecen la posibilidad
de cambiar los roles.
Y, desde luego, los que me parecen
magníficos son aquéllos que enseñan y
fomentan la solidaridad. También son
estupendos los que se pueden realizar
al aire libre. Todos ellos son buenos
vehículos de comunicación.
¿Qué les diría a los educadores y a la
sociedad en general sobre la importancia
del juego ?
En primer lugar, que todos los niños
merecen juguetes y juegos. Además,
deberíamos transmitir a los niños de
ahora la preocupación por saber si
otros niños pueden, como ellos, disponer
y disfrutar de juguetes.
Por otra parte, creo que los mayores
también debemos jugar. Es necesario.
Y por último, tenemos que ser conscientes
de que el juego y el juguete son intemporales, no son algo sólo típico
de la Navidad. En este sentido,
añadir que España es uno de los países
productores de los mejores juguetes
del mundo.